Aunque el servicio telefónico en Bolivia inició el 15 de octubre de 1901 con 62 teléfonos (la mayoría gubernamentales), Cochabamba ya experimentaba con líneas privadas desde 1894.
En 1902 funcionaba la Empresa Telefónica Peña y Compañía, que atendió las primeras necesidades de comunicación en la todavía pequeña ciudad. Pero eran tiempos de cambio y en 1908, la energía eléctrica iluminaría la ciudad colonial que las noches sin luna vivía a “luz de sebo”.
Durante el gobierno de Gualberto Villarroel, el Municipio de Cochabamba reunió fuerzas que le permitieron emprender algunas obras de desarrollo urbano relativamente significativas.
Desde 1940, los munícipes cochabambinos estaban empeñados en establecer un servicio de teléfonos automáticos. Se trataba de una necesidad insoslayable para la ciudad. Hasta 1941 no existían más de 300 teléfonos a magneto funcionando precariamente.
Julio Alberto D’avis Sainz, que impulsó la modernización de este servicio, recuerda que las gestiones para conseguir un contrato con la compañía Ericcson de Suecia se iniciaron con apoyo del doctor Joaquín Espada, Ministro de Hacienda en el gobierno de Peñaranda.
A fines de 1941 se perfeccionó el contrato entre el supremo Gobierno, la Municipalidad de Cochabamba y la Ericsson para dotar a Cochabamba de mil líneas telefónicas con 650 teléfonos instalados.
La participación accionaria de la empresa estaba basada en un aporte de tres millones seiscientos mil bolivianos por parte de la Municipalidad y el Estado aportaba con dos millones de bolivianos. Pero la totalidad del contrato con Ericsson alcanzaba la suma de seis millones trescientos mil bolivianos y algo más. Entre lo que aportaban el Estado y la Municipalidad no alcanzaba para cubrir la suma total del contrato.
El Servicio Municipal de Teléfonos Automáticos comenzó a funcionar el 10 de junio de 1944, dependiente de la Alcaldía de Cercado y después se logró transferir a la modalidad de cooperativa.
El 13 de julio de 1984 entró en vigencia la Cooperativa Mixta de Teléfonos Automáticos Cochabamba, hoy Comteco.
Las fichas
Las primeras cabinas de teléfonos públicos en Cochabamba fueron instaladas por la compañía telefónica Servicio Municipal de Teléfonos Automáticos alrededor de 1983. Estas estructuras, a menudo instaladas en grupos de dos cabinas principalmente en sitios céntricos, consistían en cabinas plásticas diseñadas para proteger del sol y ruidos callejeros a los usuarios que utilizaban estos aparatos telefónicos con fichas.
Fue un hito impulsado por la municipalidad para mejorar la comodidad en la comunicación. Aunque la empresa se fundó en 1942, fue años más tarde que se popularizaron estas cabinas físicas.
La compañía telefónica SMTA fue pionera en el uso de sus própias fichas telefónicas para hacer llamadas en Bolivia, después le seguiría la compañía TASA de La Paz en 1983, aunque con fichas extranjeras.
Existen fichas de dos módulos fabricadas en latón (brass) en Bolivia, una genérica y la otra con iniciales de la empresa.
La primera ficha es pequeña, mide 21.5 milímetros y exhibe la única inscripción TELEFONOS en ambas caras de la ficha, ofrecía pocos minutos de conectividad.
La segunda ficha mide 24 milímetros acuñada con el monograma de la empresa S.M.T.A. en el anverso y la inscripción COCHABAMBA en su reverso. Ofrecía llamadas con duración de varios minutos.
Fuentes consultadas:
Historia de las comunicaciones en Bolivia desde sus inicios hasta 1992
La Paz, 1992
Un Siglo En Cochabamba
Wilson García Mendieta
Cochabamba, 1995
©William Camacho Mendoza - Token King
FICHAS TELEFÓNICAS DE LA COMPAÑÍA "SMTA", SERVICIO MUNICIPAL DE TELÉFONOS AUTOMÁTICOS
En 1894 Cochabamba contó con su primera línea telefónica, que ordenó tender don Juan de la Cruz Torres entre su Quinta de la Muyurina y la oficina de su tienda comercial Torres y Hermano de la Calle Sucre (frente al actual Cine Astor), donde expendía los productos de la Viña y atendía otros negocios.